Que pena que me quedes tan lejos , extraño la vista de las calles con esos grandes edificios que tapan cualquier intento de sol por colarse en esos días de otoño . De la gente siempre de prisa que se sube al subte “C” de Diagonal Norte , todos tan “prolijos” , y de pronto puedes ser tan fantasmal como magnifica.
Llena de encuentros fugaces , miradas cruzadas , todos se ven , todos se sonríen, todos se analizan , todos se ignoran igual. Gente anónima con la que tienes ese tipo de complicidad hablando su mismo lenguaje y me quedo con los simbolos infinitos y tu erotismo callejero.
No hay mejor desintoxicación que hacer un viaje sola , sin “city-tours” , ni mapas , ni días planeados , donde las lineas del Subte sean las que delimiten tu destino . Como puedes colarte entre la gente , o quedare parada en un café viendo como esos extraños viven sus vidas.
Tu estado de animo cambia a lo largo de tu viaje , a veces el dia se vuelve monótono y el frio castiga , pero nada q no puedas remediar sentada en Puerto Madero, a veces todo explota y no diferencias entre alegría , tristeza , euforia , frio, todo te parece lo mismo cuando estas en una cuidad asi como Buenos Aires ( curiosos ingredientes para un poquito de felicidad) .
No se puede exlicar lo inexplicable.
Buenos Aires.....eres un vicio , como cualquier otro.

