Estoy segura que todos en algún momento hemos querido ser rockstars. Yo sí, sí a mi me dijeran que por veinticuatro horas me cumplen un sueño yo pediría que me pusieran frente a un escenario y me hicieran creer que soy Bono, Matt Bellamy o Madonna (que por un día me prestarán a sus fans) y sentir la adrenalina de gritos desaforados y aplausos demenciales.
Antes de Jon Stevens - un gordito rechonchón con rayitos güeros qué intentó sacar adelante a la ya ahogada banda INXS después de la lamentable muerte de Hutchens - la banda ya había tenido 3 vocalistas más; ni en voz ni en presencia ninguno se asemejaba a ese espigado pelilargo y tremendamente sensual Hutchens. Después de la salida de Stevens, decidieron hacer un reality show para buscar un nuevo vocalista y J.D Fortune fue el elegido. Grabaron un solo álbum en el 2005 (sin mayores repercusiones) y para el 2009 se volvieron a quedar sin cantante principal. ¿Dónde están ahora? Todo parece indicar que sin Hutchens no hay ni habrá más INXS, por más intentos que el resto de la banda haga por resucitar y revivir.
Tim Owens es otro ejemplo. Era un fan más de Judas Priest que lideraba una banda tributo llamada British Steel. A la salida de Robert Halford, la banda contacto a Owens para proponerle ocupar el lugar que había dejado Halford, quien regreso al poco rato y sin remordimiento alguno desplazó a Owens. La película "Rockstar", protagonizada por Mark Wahlberg, está basada en este idílico y efímero momento de fama de un fanático qué vivió su sueño. Al día de hoy, Halford sigue negando que esa historia sea basado en ellos. Judas Priest sigue sin Owens.
Éstas son apenas dos menciones fallidas de las muchas que podríamos encontrar de esos fans que en un momento de suerte, (porque para mí es un momento de suerte) fueron encontrados y lanzados al mundo de estadios llenos, giras, contratos millonarios, discos de platino y fans enloquecidos; haciéndole el amor a un sueño que sólo se quedo en eso.
(Imagen de Brian Jonson)
Sin embargo hay historias que se escribieron de manera diferente. Tal es el caso de Ac/DC que, estando en la cima del éxito se quedó sin Bon Scott. Young decide rifársela y conseguir a un nuevo vocalista. Así es como aparece Brian Johnson, un inglés de casi las mismas características vocales de Scott (voz rasposa, arguardientosa y aguda) que llegó para quedarse. ¿Por qué el sí? Porque a pesar de que Brian Johnson es la voz de AC/DC, Angus Young es la imagen. Este es un claro ejemplo de lo contrario que sucedió con INXS, donde Hutchens era el peso del grupo. Young nunca permitió que sus vocalistas le robaran los reflectores. Demostró de quién era la banda y la ha hecho suya, así cambien de vocalista una y otra vez. La escena del rock, es de ellos.
Van Halen cambio tres veces de vocalista. Primero fue David Lee Roth , después Sammy Hagar y por último Gary Cherone. ¿Qué tuvieron tanto Lee Roth como Hagar para poder mantener el éxito de Van Halen, incluso siendo abismalmente diferentes uno del otro, a pesar de que ni el tono de voz ni la imagen eran ni por menos similares? ¿Qué fue lo que le faltó a Cherone qué nunca pudo llenar los zapatos y soportar el peso de ser el lead singer de una lámina tan pesada como Van Halen. ¿Le gano el nombre? ¿Por qué Eddie Van Halen no pudo hacer lo mismo que Angus Young?
Hagar soportó el peso de su antecesor, parándose con lo que tenía. ¿Qué que tenía? carga vocal. No tenía esa vena de showman como lo era Lee Roth. Él, desde atrás, empujo con la pura voz, sin rollos, sin parafernalias, sin disfraces, sin spandex y sin piruetas en el aire. Se limito a hacer lo que sabía hacer y lo hacía muy bien.
¿A quién no se le enchina la piel escuchando “Faithfully’’ con Steve Perry? Muchos coincidirán conmigo en que Perry fue, es y será una de esas voces que jamás podrían ser igualadas o repetidas; tan perfectas, tan afinadas, tan brillantes. Que Journey después de Perry murió. ¡Oh sorpresa! Resulta que no. Journey tiene una segunda oportunidad con un filipino (si, leyeron bien… filipino), Arnel Pineda.
Si creen que exagero al decirles que la voz es idéntica no miento, lo es, es impecable, pero la imagen le sigue quedando chica; sigue sin tener eso que los grandes como Perry tienen: presencia escénica, imposición luminaria. ¿Por qué aceptar a Arnel si lo único que tiene es un registro vocal parecido a Perry? Será que los que somos fans de Journey tomamos eso como parte de nuestro pasado musical y con tal de volver a escuchar en vivo Open Arms aceptamos a Arnel? Veremos si este filipino logrará dejar su nombre marcado respetando a su antecesor y conquistando con lo único que tiene para ofrecer: su voz (cómo lo hiciera Hagar).
Yo no le apuesto tanto, para mi, solo es un tipo con mucha suerte que llego en el momento adecuado, al lugar preciso.
Pensemos en suplantar a un Kurt Cobain, a un Freddy Mercury o a un Jim Morrison, es simplemente inverosímil. Ahora, mi pregunta es; ¿Acaso Bonn Scott, David Lee Roth,y Steve Perry no fueron lo suficientemente grandes como para no encontrarles un reemplazo? ¿Ellos habrán creído que su hueco era imposible de llenar? Como diría el dicho: Todos somos necesarios, pero nadie es indispensable.
Artículo publicado para Terra Colombia.



