07 mayo 2012
Hola Daniel Johnston ¿cómo estás?
No es raro que en el mundo de la música, así como en la vida misma, encontremos personajes que sufren de algún tipo de trastorno o enfermedad mental. Tal es el caso de Syd Barret (ex vocalista de Pink Floyd) o Brian Wilson (Beach Boys) por dar un ejemplo. Daniel Johnston fue diagnosticado como maniaco depresivo y esquizofrénico, enfermedad que lo ha atormentado toda su vida y fue el detonante para darnos a este genio. Cantante, músico, compositor y artista. A pesar de sus constantes depresiones y episodios que lo mandaron internado por temporadas a psiquiátricos, Johnston logró con naturalidad lo que muchos músicos quisieran.
A sus 61 vive solo, pero por muchos años lo hizo en casa de sus padres. Nunca se ha casado, nunca se le ha conocido una novia y su incapacidad social lo llevó a no desarrollar lo que tú y yo conocemos como una vida “normal”. Hasta la fecha Daniel sigue componiendo de forma rústica en el sótano de su casa, como lo hacía en sus primeros años, pero con la diferencia de que hoy se rodea de escenarios, productores, tinta, notas y un público que lo reconoce y lo adora.
El amor platónico ha sido y será fuente de inspiración para las mejores exposiciones artísticas y en este caso no fue la excepción. Johnston se sentía tan solo y con tan pocas cosas por las cuales vivir, que dentro de sus pesadilla encontró un sueño, un sueño de nombre Laurie, el amor de su vida. Dedicó días y noches en expresar su amor por esta mujer y ahí fue donde él supo que era un artista.
Fanático de los comics y del Capitán América, él le da vida a los protagonistas de sus canciones por medio de dibujos. Estos trazos van de la mano con sus letras confundidas, depresiva y autoflageladas. Dibujos que también demuestran su constante estado de alteración de la realidad. Actualmente él mismo sigue diseñando las portadas de sus discos los cuales también podemos ver impresos en playeras. Una de éstas la vio por casualidad Kobain, le gustó tanto que la usó en múltiples ocasiones volviéndose un diseño icónico de la época de los 90. A partir de esas apariciones de Kobain con esa playera, la necesidad de saber quién era Johnston creció.
Un episodio terrible, involucra a su padre y a él en una avioneta donde
Johnston en su poca lucidez, imaginaba ser Gasparin. Le pidió a su padre que saltaran al vacío sin paracaídas porque él quería ser fantasma. En la discusión la aeronave se estrelló y Daniel nunca supo qué fue lo que hizo mal.
Una obsesión malsana por el diablo lo llevó a rechazar un contraro millonario con una disquera, ya que se enteró que Metallica pertencía al mismo sello. Rarezas de gente extraordinaria.
Johnston tiene grandes obras maestras, que he de aclarar, no son fácilmente digeribles. Al día de hoy cuenta con 31 álbumes. Letras corrosivas, deprimidas, de autocompasión, amargas, tristes, desamor, enfermedad, soledad y saberte alguien que no pertenece a este mundo es lo que las hace tan grandes. Una vez que se hizo famoso, este genio colaboró con bandas como Yo la Tengo, Butthole Surffers y Sonic Youth, por mencionar sólo algunas.
En el 2005 sale el documental: The Devil And Daniel Johnston el cual fue premiado por el festival Sundance. En ese documental podemos ver que el mundo de Johnston puede parecer pequeño, pero es mucho más grande y amigable de lo que pudiésemos imaginar.
Hay una entrevista donde le preguntan a Johnston:“¿Has disfrutado de tu carrera?” A lo que él contesta: “Ni siquiera me acuerdo dónde estoy ahorita, pero sé que tengo mi propia casa, mi propio gato y a pesar de todo, lo logré”.
Todos tenemos un Daniel Johnston dentro de nosotros, la diferencia es que nos limitamos a la realidad y él se deja vivir más allá de lo permitido. Atrévete a escucharlo, te reto.
“Había perdido la cabeza, estuve ido una temporada, me volví loco, un chiflado. Tenía una pequeña raja en la cabeza, poco a poco se me desparramaba el cerebro por la acera y no me estaba dando cuenta. Había perdido la cabeza”. I Had Lost My Mind – Daniel Johnston.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



0 comentarios:
Publicar un comentario