
Recuerdo que desde niña los libreros de la casa de mi mamá han estado abarrotados. También recuerdo que siempre que salíamos de viaje con ella, no había un libro había dos o tres en su maleta, en su bolsa o en sus brazos.
Cuando nos llevaba al pediatra, al cuál penosamente vimos hasta los casi trece años ( y eso porque el vejete se murió) mi hermana y yo destrozábamos la pecera tratando de meter a las Barbies a nadar con los beta, mientras ella se quedaba sentada en un sillón sumida en su lectura sin percatarse de nada, hasta que oía que la enfermera decía " ¡Niñas no!". Mi madre salía de su ensimismamiento y nos llamaba la atención.
Cuando nos llevaba con el Dr. Tobías ( el cuál tenía dos rotweillers en su oficina) como el trayecto era larguísimo de la del Valle hasta Las Lomas, ella llevaba su libro para ir leyendo entre los altos y entre el tráfico a vuelta de rueda que se hacía en Circuito Interior. Se daba cuenta hasta que le decíamos " ¡Mamá ya está el siga!". Cuando llegábamos a ese paraíso infantil lleno de juguetes, resbaladillas y sillas de colores marca Fisher-Price, ella, por estar leyendo nunca se dio cuenta que una maldita infame nos robó la inocencia a mí hermana y a mí cuando nos dijo que los reyes magos eran los papás.
Cuando ella nos llevaba al club los sábados por la mañana a tomar clases de natación, y a pasar el día para cansarnos y llegar a dormir, ella se iba a la cafetería que estaba enfrente de las canchas de tennis y se ponía a leer. Pocas veces se dio cuenta que ni mi hermana no yo nos metíamos a la alberca techada a las clases, que preferíamos irnos a la alberca al aire libre donde había un tobogán. Solo se dio cuenta que no sabíamos nadar hasta que casi nos arrastra una ola en Vallarta.
Cuando ella se ponía a hacer a tarea con nosotras en las tardes, no se daba cuenta que yo pateaba a mi hermana por debajo de la mesa, no se daba cuenta que yo me distraía con cualquier cosa con tal de no aprenderme las veinte palabras del vocabulario. Ella sin levantar la vista de su libro solo movía espasmódicamente la cuchara de madera que tenía a su lado derecho para dar una advertencia de ponernos en paz.
De todos esos libros que ella leía, y los cuales yo vi pasar enfrente de mis ojos en el coche, en un consultorio, en su recamara, o en el sillón, se me quedaron algunos títulos grabados de lo que leía tales como Kramer Vr Kramer, El Graduado, Los Hermanos Karamazov, Casi el Paraíso, Ulíses, Corazón de Piedra Verde, Matar a un Ruiseñor, El nombre de la rosa, La Condición Humana, Rojo y Negro, La Mujer Rota etc.
Mí madre cuando agarra un libro, no para jamás de hablar de el hasta que le llega uno nuevo. Pero hubo uno en especial "Trópico de Cáncer".
Resulta que Henry Miller se convirtió en una especie de fantasma, ella no paraba de hablar de lo maravilloso que era "Herny" ( si, hablaba en personal como si la muy igualada lo conociera). Yo recuerdo que una y otra vez ella mencionaba a Herny, "que Herny esto, que Henry aquello, que si era fantástico, que si escribía maravillosamente bien". Seguro lo menciono una sola vez, pero en mi estrecha y adormilada mente de niña donde todas las realidades las distorsionamos, juro haber escuchado ese nombre y todos esos adjetivos calificativos en superlativo de ese señor por meses enteros.
Entonces pensaba, que si mí madre hablaba tan bien de ese señor, era porque él tenía todo bien, porque era un buen hombre y recuerdo decir y repetir : " Yo de grande me voy a casar con Henry Miller".
Ahora que soy grande llevo una vida buscando a mí Henry Miller. Quiero encontrarlo para hablar de mí Herny con la misma fascinación, emoción y brillo con el que mí madre hablaba de él. Y poder decirle " Mamá, ya encontré a mi Henry"
Ahora ya no recuerdo, ahora lo sé, los libreros de la casa de mí mamá me abarrotaron pero la vida.


17 comentarios:
Excelente entrada, de uno u otro modo todos los que apreciamos la lectura buscamos en algún momento a "nuestro Henry".
Leer es de las mejores cosas que una puede hacer en esta vida, por cierto cuando encuentres a tu Henry, nos cuentas como fue que lo hallaste!
Creo que tu infancia te marco para ser lo "aciditachida" que me agrada leer desde que te sigo...yo a quien quisiera tener a mi lado es a un Charles...
Te comprendo, mi nenita, comparto el dolor, llevo mucho tiempo buscando a mi Virginia Woolf
Qué hermoso post.
Y si no lo encuentras qué, lo importante es que sigas buscando; seguro que en el camino te la vas a pasar pocamadre.
¿Has pensado que podría ser Henrietta?
Buen post.Yo también tengo una mamá lectora. Gustábamos de hacer competencias para ver quien leía rápido y recordaba más datos. Siempre ganaba la que no tenía que hacer comida ni lavar.
¿Dónde estará nuestro Henry?
me gustó mucho tu relato!! que enganchada en las historias de las niñas tremendas. Espera, te paciencia a que Henry te encuentre a ti.
Saludos!
Poco se siente tan pleno en el pecho y la mente como terminar de leer un libro, que no quieres terminar.
Excelente post, me ha traído recuerdos propios de antiguas lecturas y rancios sentimientos.
los libros son una maldición: te llenan de deseos.
qué bello post, nena.
leí y no comenté, regresé y leo otra vez, es que me gustó.
ah los libros... mi cuarto se está llenando de ellos, el problema es que yo no busco a una autora, sino a un personaje que cada semana o dos, me lleve a recorrer con ella lugares del mundo, participe en la revolución cubana, que vaya a tokio del futuro o simplemente, me observe mientras leo. (Esta última espero no se cumpla, si me cago.)
Gracias por escribir.
Cuidaos.
ATTE. @JnAntonio
Mujer soy tu fans! Jaja amo tu humor tan acido y admiro qe seas de esas personas qe amen tanto la lectura..yo no he leido a henry miller pero me he pasado mis anios buscando a un Dumas..tal vez algun dia
Nunca dejes de escribir como lo haces, te lo juro qe leerte siempre me pone de buenas
Y pues..ah bueno jaja nada mas para hacerte la recomendacion de un libro, no es filosofia ni superacion personal..bueno 2 libros ahora qe lo pienso.. uno se llama la novia oscura de laura restrepo (yo amo a la protagonista) y el otro es..los hombres con los qe no me case, qe simplemente te hace cagarte de la risa..creo qe la autora es lynn schnudberger o algun apellido asi de impronunciable
bueno..ya nada mas qeria decirte qe soy tu fanss :P saludos! te sigo leyendo n.n
Eso de leer como quita tiempo ,,,ahh pero que tal regala experiencias ....
Saludos....
este me gustó mucho
mi mamá también leí esos títulos en una colección que hacía los libros en una pasta dura color vino
ahora que lo pienso yo busco a mi raymond carver o a mi sharold old
jajjja
me sigue gustando tu niñita que asusta!!!!
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