08 diciembre 2010

Hace algún tiempo en Nueva York.

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Hace algún tiempo en Nueva York era un día de otoño, de ese otoño que sólo Nueva York tiene, frío, muy frío. Un sol que no calienta, que solo ilumina el día, guantes, chamarra y llegué caminando a la calle 72, a la esquina del edificio Dakota. Antes de hacer el típico paseo de turista y pasarme enfrente de la puerta principal, me tomé un momento para sentarme en la banca que quedaba justo enfrente. Me senté, prendí un cigarro.

Cuando salía de viaje mi abuela me pedía que le mandara postales y al final siempre le escribía una frase "and I'll send all my loving to you". Ahora enfrente del Dakota esa frase tenía mas relevancia que nunca. Ni abuela, ni Lennon.




Me fui a parar enfrente de esa reja negra dónde el portero con cara de "ya sé a qué vienen" y una sonrisa chueca y un poco de pedantería nos hizo un ademan con la cabeza diciendo " sí, sí pueden tomar fotos, sí sí pueden pararse hasta acá". No era la foto lo que me importaba, era estar pisando ese lugar, saber que abajo de mis suelas hace treinta años alguien echó agua y barrió el piso para limpiar la sangre. Traté de recrear en mi cabeza en cinco minutos que estuve ahí parada cómo se dieron las cosas, imaginé el cuerpo extendido y todo lo que ya no fue.



Y no hablo de Lennon y su vida y sus amores y sus hijos y sus canciones y sus peleas, eso ya lo han hecho muchos, yo hablo de hace algún tiempo en Nueva York, donde caminé por Central Park para llegar a los Strawberry Fields, a ese lugar que cuando llegas todo se cierra.




Donde los arboles juegan con al luz del día a iluminar la placa de "Imagine" rodeada por M&M's de colores, kisses de chocolate y rosas donde un tipo es el encargado de día tras día poner la ofrenda, es su trabajo, a eso se dedica a rendirle culto y homenaje a Lennon diario. ¿Habrá más amor psicótico que ese?



Es un lugar pequeño, donde la gente va a sentarse a pensar, a recordar , o a leer las inscripciones de las bancas que uno paga para hacerlas suyas, como la de ese padre dedicandole un pedazo de Strawberry Fields a su hija.
Entonces a ti se te despiertan esos días donde tu papá no te mandó a hacer una placa para ponerla en una banca de Central Park pero te cargaba en sus brazos y bailaba contigo "Octopus Garden". Cuando escuchaban a su mamá tararear en las mañanas "Here Comes the Sun" (aunque Lennon jamás haya participado en esa canción ni con voz). Reírse timidamente de el abuelo que cada que escuchaba "Yesterday" decía: " esa si es música no como la que hacen los Beatles esos".




Hace algún tiempo en Nueva York era un día de otoño, de ese otoño que sólo Nueva York tiene, frío, muy frío e imaginé a J.D Sallinger al momento de recibir la noticia. Imaginé si le gustaban los Beatles.

Some Time in New York (1972)

1 comentarios:

  1. ANGELIQUE / DANIELLE dijo...

    me encanta la magia del lugar!!! Muy buena tu redacción.saluditos.