25 noviembre 2010

Mi Vagina ya no es Warrior

with 4 comentarios

Hace muchos años compré esa playera on-line, directamente en la página de vday.org. que es una organización que no solamente promueve la no violencia hacia las mujeres en un día, sino todo el año. Yo era una vagina warrior. Ya no.

Vday.org promueve principalmente la lucha diaria para detener la violencia contra mujeres y niñas, incluyendo violación sexual, maltrato físico, incesto, mutilación genital y esclavitud sexual. Pero no voy a hablar acá de lo que ellas hacen, toda la información referente a esto lo pueden encontrar directamente en su página.

Retomando el tema que me trae a escribir , como dije al principio, yo fui una "vagina warrior", que cuando salía a la calle con mi playera, los que alcanzaban a leerme (claro, ¡cómo no me van a leer si el letrero está estrategicamente colocado a la altura de los senos!) soltaban ciertas sonrisas y a algunos ciertas caras de disgusto.

No dudo que la mayoría de ellos tomara el término "vagina warrior" como una connotación sexual, y hasta una posible invitación. Lo más imaginativos hasta podrán ver en su mente a una vulva luchadora y un clítoris con armadura pelando contra otras vulvas y clítoris por el vaginal dominio mundial o algo parecido. En realidad el término es mucho menos gracioso y mucho más importante. Y esto no es exclusivo de mujeres, también ustedes hombres que me leen y que tienen un pene, pueden ser "vagina warriors" .

Antes, portaba orgullosa mi playera, y entre más pasa el tiempo más me doy cuenta de que no tengo nada de que estarlo cuando en una ciudad como la mía, a pesar de que tenemos mujeres gerentes de multinacionales, científicas reconocidas, grandes comunicadoras, directoras, vicepresidentas, deportistas, gobernadoras, el sistema de transporte colectivo en mi ciudad hoy en el siglo XXI me divide de los hombres.

A partir de cierta hora en el metro de la ciudad de México y en ciertas rutas se monta una barrera para que los primeros 5 vagones sean exclusivos para el uso de las mujeres, dónde hoy Marcelo Ebrad pone a mi disposición un autobús color rosa para que mi "tranquilidad y mi integridad no sea expuesta", ¡ah! y lo hace como un "homenaje a la mujer". ¡Qué insulto!




El año pasado llegaron los Pink Taxis cuyo uso y manejo está limitado a conductoras y pasajeras para que el señor taxista no me vaya viendo las piernas por el retrovisor y hasta lo más descarados puedan voltear sin ningún reparo a verme el escote.


Retomo un párrafo de Ebrad que dijo en su discurso:

"Queremos enseñarles a los niños y a las niñas que esto es una sociedad igualitarioa, que los hombres no tenemos derechos superiores a las mujeres, y que las mujeres tienen los mismos derechos que todos"

¿Felicitar por la iniciativa? ¿A quién? A quien año tras año nos va a seguir poniendo más y más barreras para dividirme de esos "cerdos, depravados, violadores, abusadores, manoseadores, arrimadores de bultos" pero que ¿algún día me casaré con uno de ellos? ¿con el menos peor? ¿mi marido será sentenciado por mirar lascivamente a una mujer? ¿a mi hija la tendré que enseñar a defenderse de hombres como su papá o su hermano? ¿qué sigue? ¿dividir las oficinas por pisos? ¿dividir colonias entre hombres y mujeres?.

¿Todas somos unas putas por vestirnos con minifaldas y escotes y todos son unos cabrones que nos quieren tocar?

Perdón, me perdí, ya no entendí dónde quedó la coherencia del discurso de una sociedad igualitaria versus que cada día hay más división entre hombres y mujeres.

La "V" en V-Day es de Victoria, Valentín (por el amor y la amistad) y Vagina. Mientras yo viva en una ciudad en donde cada vez más me separan de esos hombres con los cuales debo de procrear una familia y crecer en comunidad, no tengo por que sentirme orgullosa de festejar el día de la no violencia contra las mujeres .

Y cada que pienso en usar mi player de "Vagina Warrior" siento que no la merezco. No, no me siento una guerrera defensora y orgullosa, si así fuera empezaría por educar a mis hijos de otra manera para que, el día de mañana, ni mi hijo no se sintiera un cerdo violador depravado que no puede convivir en el mismo vagón del metro que una mujer, ni mi hija se sienta que hasta su gobierno la tiene que defender de esos hombres con los cuales un día me dará nietos. Y así al infinito.

¿Y así es como debo de festejar el día de la no violencia contra la mujer?. El día que no existan barreras que me dividan de mis hombres, entonces ese día la volveré a usar.

4 comentarios:

  1. m@rito dijo...

    Totalmente de acuerdo, ya no puedes acercarte a alguien para preguntarle su nombre sin que te vea con cara de secuestrador, violador o degenerado. Espero que algún día nos salgamos del papel de victimas y victimarios que nos hemos autoimpuesto por culpa de unos cuantos que no respetan nada... Da gusto leer gente que piensa cómo tú...

    Saludos.
    @Marito_F

  2. Semidios dijo...

    evitar la violencia contra la mujer separándola del hombre y estableciendo diferencias como si fuera un género debilucho y vulnerable de más es una estupidez. para empezar lo único que se logra volver a juntarlas como en otros tiempos haciéndolas un blanco aún más fácil ante los hombres que las quieren hacer "presas". Es correcte, natural e incluso romántico asumir los roles naturales del género, esos que a veces nos salen por instinto a mamíferos que somos como lo es el instinto masculino de proteger a una mujer o un niño de algún peligro. Abrirle la puerta o ofrecer el paso preferencial, son sólo algunos de los cientos de ejemplos de comportamiento del macho a la mujer que se ve en los demás animales, así como de la hembra siendo la que hace a un lado al macho baboso que no sabe cuidar un nido o alimentar a su cachorro. Pero hay límites.
    Las diferencias, divisiones y discriminación implicadas en todo lo que comentas están de la chingada pues exageran en algo que quizá pudo ser un buen gesto social.

    mientras no seamos una sociedad, una nación bien educada (me refiero educación académica no de "buenos días" y "pase usted") no podremos, para empezar, detener la estúpida violencia contra la mujer, tampoco aprenderemos a aplicar con mesura medidas como las que citas sin caer en extremos ofensivos.

    Interesante punto de vista, mucho que platicar al respecto.

  3. El Rufián Melancólico dijo...

    Hace siglos escribí algo así

    http://lelrufianmelancolico.blogspot.com/2008/08/por-una-ciudad-de-minifaldas.html

    y sí, es una estupidez la separación en los andenes y transportes. Y una regresión de los ciudadanos a un nivel de menores de edad.

    Saludos!

  4. Unknown dijo...

    La igualdad no se logra con la división y la separación sino con la integración y la aceptación.

    Nenamoustro es mi favorita porque comprende y expresa claramente que la “discriminación positiva” sigue siendo discriminación y segregación.