
Sería demasiado complicado explicar el por qué de mi insomnio. Llevo 27 horas sin dormir y el 14 de Febrero me agarró con ojeras y despeinada. Demasiadas cosas son las que me llevan a estar despierta pero eso ustedes que me leen, no necesitan saberlo.
En este insomnio de más de 27 horas recordé cuando era niña y en el board of the month había corazones y cadenas hechas con papel lustre. Recordé cómo nos emocionaba hacer el juego del amigo secreto y dejar sorprendernos por ese Carlos V que te dejaban a escondidas. Los festivales de la escuela, donde me tocó bailar Love Is In The Air con el único niño de mi salón que me caía para el orto y yo apenas le quería rozar la mano, el disgusto era mutuo. Las cartas de mis amigas llenas de corazones dibujados con el lápiz bicolor azul-rojo que era obligatorio. Las paletas de corazones, los chocolates, las maestras que nos llevaban un algüito. Mi mamá con su paleta payaso en las mañanas diciendonos a mi hermana y a mí: "mis amores, feliz día, las amo". Las rosas que las mujeres de mi oficina recibíamos por parte de el jefe o de algún compañero coquetón ligador.
Siempre me he considerado afortunada porque me he sentido amada, no solo en un día como hoy. Me sentí amada en una escuela llena de maestras que no solo un 14 de Febrero nos regalaban paletas con nuestro nombre ni a recortar corazones para pegarlos en el salón. Esas maestras me dieron amor a diario, me enseñaron con paciencia y tolerancia a ser una mejor mujer, me dieron valores, me enseñaron todo lo que hoy sé de matemáticas, de física, de cálculo, de historia, me enseñaron a hacer mi tarea en limpio, me enseñaron a sumar, a restar, a hacer abdominales, a pintar, a hablar, a redactar, a cantar y hasta a actuar. ¿No es eso amor 365 días?
Me siento amada con una vida llena de amigas (amigos) que no solo los 14 de Febrero me mandaban cartitas llenas de corazones y me regalaban peluches o chocolates. Esos amigos me han dado amor diario cuando me escuchan si les llamo a las tres de la mañana presa de un ataque de pánico, de esos que nos dan a todos por cualquier cosa. De esos que fueron a mi graduación, a mis quince años, que han estado en mis cumpleaños aunque sea a la distancia pero se han hecho presentes en un mail, o en una llamada de teléfono. Esos que te escuchan por horas enteras contar una y otra vez las mismas historias. Esos que te sacan de la cama un día gris. Esos que si te notan rara inmediatamente se acercan a preguntar si estás bien. Esos que te acompañan. Esos que han estado contigo cuando has muerto un poco y también cuando has resucitado un más. ¿No es eso amor 365 días?
Me sentí amada no solo cuando mi madre me regalaba esa paleta payaso un 14 de Febrero. Esa madre me peinaba en las mañanas, hacía la comida, me forraba mis cuadernos, se desvelaba por preguntarme las palabras del vocabulario, me enseñó a llegar siempre a tiempo y nunca faltar ni a la escuela ni a un trabajo a pesar de una gripe con 39 de temperatura, me castigó cuando falté a mi palabra y llegué a las 4:00am cuando ella me esperaba desde la 1:00 am, me enseñó a no mentirle ni a ella ni a nadie, me enseñó a querer y cuidar a los animales, a regalar mi ropa cuando ya no la necesitara. Me enseñó a decidir. ¿No es eso amor 365 días?
Me sentí amada no solo cuando ese niño que me caía para el orto aún así bailó conmigo cuando teníamos 9 años, no me dejó caerme, no me metió el pie, no me pellizco, no hizo caras. Hoy, he conocido hombres maravillosos con los cuales he compartido tiempos en mi vida y que aunque sé que a veces les caiga para el orto y no me quieran ni rozar la mano, tampoco me han dejado caer y no me han metido el pie. Me han enseñado el valor de una llamada de teléfono, la importancia que tiene el decir un "te amo" siempre que lo sientas, un "te extraño y te necesito" siempre que lo quieras. Me enseñaron a estár bien todos los días y vivirlo como si fuera el último. Unos hombres que no me han dejado escapar aunque para los dos esa siempre sea la salida de emergencia. Me han enseñado a ser paciente, a ser tolerante, a pensar, a estár, a no dejar, a discutir sin pelear, a cuidarlolos a ellos porque ellos han cuidado a mí. Unos hombres que me ha enseñado a vivir en el hoy y en el ahora con libertad. Unos hombres que me prometen cosas y las cumple. Unos hombres que me han enseñado a amar como nunca me creí capaz de hacerlo. Unos hombres que me dicen: "no estás loca solo eres apasionada". Unos hombres que cada que me dicen "eres muy mujer" me hacen orbitar. Que me toleran mis peores rachas de mal humor y siempre regresan a ver si estoy mejor. Que me dan amor aún cuando no me lo merezco. Unos hombres que diario me preguntan: ¿Cómo te fue? ¿Ya comiste? ¿No es eso amor los 365 días?
Me sentí amada no solo cuando mi jefe llegaba con ese enorme ramo de rosas para cada una de sus empleadas. Me sentí amada porque cada uno de mis jefes me enseñaron el valor del trabajo, el hacer bien las cosas, el contestar siempre una llamada de teléfono, a regresar a tiempo después de comer y llegar siempre puntual, a trabajar en equipo, a quedarnos a trabajar una noche cuando así fuera necesario, a resolver emergencias, a dejarme tomar las riendas de un proyecto y creer en mí para llevarlo a cabo, a delegar cuando me di cuenta que no podía con todo. Mis jefes me enseñaron a ser jefa y gracias a ellos hoy, soy dueña. ¿No es eso amor los 365 días?
Yo no sé ustedes, pero a mi el 14 de Febrero lejos de parecerme un día chocante, meloso, cursi me hace recordar lo afortunada que soy porque tengo amor los 365 días, porque gracias a mis maestras y su amor hoy puedo escribir esto, porque gracias a mis amigos y su amor hoy sé que no me voy a morir si me rompen el corazón, porque gracias a mi familia y su amor hoy soy una mujer libre e independiente, porque gracias a mis novios hoy he sido la mujer más amada, querida y extrañada de este mundo, porque gracias a mis jefes hoy soy dueña de mi tiempo.
Hoy no tengo una paleta de corazón para regalarles a mis compañeritos de escuela o de oficina, hoy no soy el amigo secreto de nadie, hoy no bailo Love is in the Air en un festival, hoy no hago cartitas para mis amigas, hoy no hago una tarjeta de San Valentín para mi mamá, hoy no festejo con velas y champagne. Pero hoy tengo estas letras que expresan mi agradecimiento eterno y mi amor total a todos y cada uno de mis amigos que me leen, a mi familia, a mis jefes y a los hombres que han compartido su vida conmigo y que gracias a su amor hoy soy esta que pone el punto final a este escrito.
¿Lo ven? después de todo esto sería demasiado complicado explicarles el porqué de mi insomnio, el 14 de Febrero me agarró con ojeras, despeinada, pero bien amada.


5 comentarios:
Es muy hermoso saber valorar, tener el corazón de reconocer lo que los demás nos dan, nos retroalimentan
y tener el corazón agradecido, defitivamente es estar feliz.
¡Feliz nuevo día del amor hoy!
Un abrazo grande y gracias por tus letras.
Es muy hermoso saber valorar, tener el corazón de reconocer lo que los demás nos dan, nos retroalimentan
y tener el corazón agradecido, defitivamente es estar feliz.
¡Feliz nuevo día del amor hoy!
Un abrazo grande y gracias por tus letras.
En una vida llena de amor no hace falta un 14 de Febrero, y tampoco se le toma la relevancia y el valor que le toman los demás, por que sabes que existen 364 días mas para amar y ser amado.
Felicitaciones por tener una vida llena de amor, y por saber valorar cada pequeño detalle de la vida y de quienes te rodean, sin duda eso te hace una persona mas feliz.
Saludos...
Me encantó leer una entrada anti-grinch en este día. Me gustó, me gustó.
Saludos.
Me encantó leer una entrada 'anti-grinch' en este día. Me gustó, me gustó.
Saludos.
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