02 julio 2012



Hoy, es la mañana, la tarde y la noche más larga que he tenido. Estoy agotada mentalmente. Es 2 de Julio del 2012. Un día después de las elecciones en mi país. México. Un día en que por momentos tuvimos una esperanza de que las cosas cambiaran, de que nosotros cambiáramos. No sucedió. El domingo, alrededor de las 22:00PM sale Peña Nieto a festejar una virtual victoria, terminando su discurso con el Cielito Lindo. "Canta y no llores" Qué ironía. Qué tristeza. Qué desamparo. Cómo lloré.

Nunca me he ido a poner de escudo humano a Cherán, no he caminado las calles de Cd. Juárez, ni siquiera he ido a una marcha. No he hecho muchas cosas que me hubiera gustado y que por desidia, o por indiferencia o por estar ocupada trabajando no las he hecho. Ayer, se me rompió algo, no sé exactamente qué. Las lágrimas no dejaban de salirme, me sentía impotente, me sentía frustrada, me sentía enojada, me sentía por primera vez (puede ser que muy tarde).
Me mandaba mensajes con mis amigos, mensajes de tristeza "¿Viste? ¿Qué vamos a hacer? No paro de llorar" "Aquí estoy, no estás sola, llora". Tan desconsolados que sólo nos quedaban letras para hacernos sentir menos peor unos a otros.

Nunca hablo de política, no soy guerrillera, no soy rojilla, no soy muchas cosas. No voy a convencerte a ti ni a nadie de que pienses igual que yo. Al contrario, entre más diferente seas, mejor, porque así tendremos siempre puntos de vista para poner sobre la mesa y el tema de conversación será exquisito. Nunca me ha faltado un viaje, un coche nuevo, una bolsa y unos zapatos. Por hablar de banalidades. Desde los 17 años trabajo y hasta el día de hoy, no he dejado de hacerlo. Lo hago por amor, a veces me pagaron, a veces no.

Ayer, a la una de la mañana necesitaba consuelo. Necesitaba saber que no estaba sola, que más gente como yo se sentían igual. Era domingo, todos teníamos que despertar temprano para ir a trabajar, justo como siempre lo hemos hecho. Sea un terremoto, sea la muerte de tu madre, de tu hijo, de tu marido, de tu compañero de trabajo, de un día después de las elecciones en tu país, la vida sigue y tienes que seguir parándote temprano, con los ojos hinchados, el corazón cansado de tanto llorar y con esa sensación de abandono y a la vez emputamiento que no se te quita ni incendiando tu casa. Así tenía que despertarme yo y muchos hoy, 2 de Julio.

Supongo que sólo necesitabamos un abrazo.

Ayer, cinco mujeres a la una de la mañana nos sentíamos igual. Quisimos hacer algo, lo que fuera, salir a la calle. No, no con palos ni con machetes y la vista cegada. Con un paquete de cigarros, una bufanda y un trago de whiskey en el estómago. Cinco mujeres solas, dos coches y nos fuimos al monumento a la Revolución, queríamos ver, queríamos pasar, queríamos saber si se estaba gestando algo, si alguien estaba haciendo algo. Ya no quería que me lo contaran, quería estár ahí y verlo con mis propios ojos, quería sentirlo y quería hablar y preguntar.


Madrugada de mucho frío, tomamos Lázaro Cárdenas hasta llegar a Revolución, estacionamos los coches y nos bajamos. Una carpa con un letrero de 132 estaba ahí, alerta, con unas cincuenta personas adentro, con computadoras abiertas, con chamaras, sin café y los ojos llorosos. Gente en el suelo dormida, esperando el amanecer de el 2 de Julio. Uno hablaba francés, otros estaban sentados tratando de hacer algo, sacaron una hoja y empezaron a escribir. Peticiones, supongo, declaraciones, supongo. Reclamos, supongo.

Subimos la rampa que nos llevaba al centro del monumento cuando de pronto, alguien nos cerró el paso. Nos preguntó qué si habíamos ido a revisar algo o a alguien, qué de dónde veníamos y a qué íbamos. Alejandra y yo dejamos de respirar por un segundo. Lo único que se nos salió responder con toda la valentía fue "¿Por qué?". Él reafirmó sus preguntas: "Nada, sólo quiero decirles que es peligroso que las dos anden solas abajo, mejor súbanse, aquí estamos todos." Sí, todos estabamos ahí.

Patrullas cuidando la ciudad, muchas y nosotros a 80 km con los vidrios abajo y fumando, permitiendo que el frío entrara, sin miedo de que nos pasara algo, pero si cuidándonos mutuamente. Por primera vez sentí lo que es ser libre en un país en donde puedes salir a la calle en madrugada post-electoral y saber que no te va a pasar nada. Quiero seguir así. Decidimos regresarnos a las cinco de la mañana, había mucha pasividad, todos estaban esperando resultados. Puedo decir que nadie estaba haciendo pendejadas, ni convocando a una revolución. Todos estábamos esperando. Todos nos estábamos acompañando. Todos lo sabíamos ahí, todas esas doscientas personas que estuvimos ayer en la madrugada paradas bajo el frío y hablando unos con otros. Fuimos a ver si podíamos hacer algo, por esta madrugada no, no había nada que hacer. Mañana quizá, pasado mañana tal vez.

Así como cuando quieres correr a buscar a esa persona que amas y decirle que no se vaya, así salí ayer, a buscar a mi país y decirle que no se fuera, que aquí estaba yo y que lo iba a perseguir hasta donde fuera. Sí, como una exnovia loca, así.

Hoy escribí en el tuiter, que México (el mío propio) se sentía como si fuera un ex novio, ese con el que acabas de terminar y que un día después de el caos lo único que quieres es dormir y no pensar. Y que sí, que todos sabemos que no nos vamos a morir, pero en este momento se siente como si sí. Que es un hueco en el pecho y que no puedes hacer nada. Y que sí, que todos los días nos tenemos que parar, secarnos los ojos y salir a trabajar. Y que esta es mi tristeza y la de muchos (no todos) y que también tengo derecho de sentirla, que mañana veré qué más puedo hacer, pero por hoy sólo quiero estár triste.

Sólo se me ocurrió mandar un mensaje diciendo: "Me voy a salir a la calle, dime que está bien porque es lo único que puedo hacer" y la respuesta que recibí era lo que necesitaba, decía: " Sí está bien, cuídate en la calle. No llores, no nubles la mirada, no distorsiones las imagenes que ves, avísame cuando regreses".

En la mañana, hablando con mi madre, le dije que ayer me había salido a ver mi ciudad. Lloré al contarle que ésta vez mi país me dolía mucho, y sólo me dijo: "Hay momentos en la vida, en que ya te empieza a preocupar, el tuyo es este, tómalo, hazlo tuyo".

Hoy que escribo esto, puedo decir que no pude hacer más, que salir ayer a ver a mi país y recorrer sus calles. Vi gente despierta. Mañana, puedo decirle a Diego que su tía salió a la calle la madrugada del 2 de Julio del 2012 para vivir algo, para encontrar algo. La pasividad me estaba matando. Yo quería un cambio, así como muchos más. No soy una fanática, no soy una pejezombie, no tengo partido, sólo quería ser parte de la historia, así como lo fui hace doce años. Hoy, quería ser parte y vivir para contarlo. Sé que lo soy.

Yo no hablo de complots, no hablo de fraude, la gente votó. Respeto la decisión y haré lo que siempre he hecho: trabajar. Lo dije, y lo repito, sólo estoy triste y es mi derecho. No quiero que me digan que no lo esté, déjenme estar y sólo estén, por hoy, por mañana. La tristeza la sabemos manejar, sólo necesitamos un abrazo. Y como todo, ésto también pasará.

Repito, no he estado de escudo humano en Cherán, no he caminado por las calles de Cd. Juárez, pero ésta madrugada fue mía, ésta madrugada salí a buscar y me encontré a mi país. Y no tuve miedo.

Ya no lloro, estoy alerta y atenta.

Alertas, atentos, como yo, como tú.


"If I could, I would let it go this desperation, dislocation, separation, condemnation, revelation, in temptation, isolation, desolation.
I'm not sleeping, I'm wide awake."
** Nota**

La madrugada del 04 de Julio, @glyka que vive en la India pero es mexicana, me hizo llegar este video. Un video por demás conmovedor para todos los que la vemos llorando, y por ende, mucho más para mí, ya que me siento honrada de que mi mensaje llegue hasta donde tenga que llegar y que alguien se tome la molestia de grabarlo y leerlo en voz alta, me hace mucho más dócil. Ecuchar mis palabras en voz de alguien que se identificó con ellas, es simplemente conmovedor. A ti Glyka, GRACIAS por darme esto.

Aquí el video.

Una madrugada en México. (Video Post)

07 mayo 2012





No es raro que en el mundo de la música, así como en la vida misma, encontremos personajes que sufren de algún tipo de trastorno o enfermedad mental. Tal es el caso de Syd Barret (ex vocalista de Pink Floyd) o Brian Wilson (Beach Boys) por dar un ejemplo. Daniel Johnston fue diagnosticado como maniaco depresivo y esquizofrénico, enfermedad que lo ha atormentado toda su vida y fue el detonante para darnos a este genio. Cantante, músico, compositor y artista. A pesar de sus constantes depresiones y episodios que lo mandaron internado por temporadas a psiquiátricos, Johnston logró con naturalidad lo que muchos músicos quisieran.

A sus 61 vive solo, pero por muchos años lo hizo en casa de sus padres. Nunca se ha casado, nunca se le ha conocido una novia y su incapacidad social lo llevó a no desarrollar lo que tú y yo conocemos como una vida “normal”. Hasta la fecha Daniel sigue componiendo de forma rústica en el sótano de su casa, como lo hacía en sus primeros años, pero con la diferencia de que hoy se rodea de escenarios, productores, tinta, notas y un público que lo reconoce y lo adora.

El amor platónico ha sido y será fuente de inspiración para las mejores exposiciones artísticas y en este caso no fue la excepción. Johnston se sentía tan solo y con tan pocas cosas por las cuales vivir, que dentro de sus pesadilla encontró un sueño, un sueño de nombre Laurie, el amor de su vida. Dedicó días y noches en expresar su amor por esta mujer y ahí fue donde él supo que era un artista.

Fanático de los comics y del Capitán América, él le da vida a los protagonistas de sus canciones por medio de dibujos. Estos trazos van de la mano con sus letras confundidas, depresiva y autoflageladas. Dibujos que también demuestran su constante estado de alteración de la realidad. Actualmente él mismo sigue diseñando las portadas de sus discos los cuales también podemos ver impresos en playeras. Una de éstas la vio por casualidad Kobain, le gustó tanto que la usó en múltiples ocasiones volviéndose un diseño icónico de la época de los 90. A partir de esas apariciones de Kobain con esa playera, la necesidad de saber quién era Johnston creció.

Un episodio terrible, involucra a su padre y a él en una avioneta donde
Johnston en su poca lucidez, imaginaba ser Gasparin. Le pidió a su padre que saltaran al vacío sin paracaídas porque él quería ser fantasma. En la discusión la aeronave se estrelló y Daniel nunca supo qué fue lo que hizo mal.
Una obsesión malsana por el diablo lo llevó a rechazar un contraro millonario con una disquera, ya que se enteró que Metallica pertencía al mismo sello. Rarezas de gente extraordinaria.

Johnston tiene grandes obras maestras, que he de aclarar, no son fácilmente digeribles. Al día de hoy cuenta con 31 álbumes. Letras corrosivas, deprimidas, de autocompasión, amargas, tristes, desamor, enfermedad, soledad y saberte alguien que no pertenece a este mundo es lo que las hace tan grandes. Una vez que se hizo famoso, este genio colaboró con bandas como Yo la Tengo, Butthole Surffers y Sonic Youth, por mencionar sólo algunas.

En el 2005 sale el documental: The Devil And Daniel Johnston el cual fue premiado por el festival Sundance. En ese documental podemos ver que el mundo de Johnston puede parecer pequeño, pero es mucho más grande y amigable de lo que pudiésemos imaginar.
Hay una entrevista donde le preguntan a Johnston:“¿Has disfrutado de tu carrera?” A lo que él contesta: “Ni siquiera me acuerdo dónde estoy ahorita, pero sé que tengo mi propia casa, mi propio gato y a pesar de todo, lo logré”.

Todos tenemos un Daniel Johnston dentro de nosotros, la diferencia es que nos limitamos a la realidad y él se deja vivir más allá de lo permitido. Atrévete a escucharlo, te reto.

“Había perdido la cabeza, estuve ido una temporada, me volví loco, un chiflado. Tenía una pequeña raja en la cabeza, poco a poco se me desparramaba el cerebro por la acera y no me estaba dando cuenta. Había perdido la cabeza”. I Had Lost My Mind – Daniel Johnston.


Hola Daniel Johnston ¿cómo estás?



Mi padre tenía una buena forma de alentarme cuando iba mal en la escuela. “Si sacas buenas calificaciones, te regalo un disco, el que quieras”. Yo era como un caballo corriendo atrás de una zanahoria. Nunca logré los dieces que él esperaba, pero si sietes y ochos y con eso, muchos LP’s (la verdad no tantos como yo hubiera querido).

Uno de ellos, por equivocación de mi padre, llegó a mis manos. Una mujer con un disco llamado “Wave” ¿Qué era, quién era? Enojada porque no fue el disco que le pedí, lo dejé dentro de su envoltorio de celofán por unos días. Lo veía con recelo, yo no quería a Patti Smith, yo quería Strangeways, Here We Come de The Smiths. ¿Cómo pudo confundirse mi padre? “No sé, yo pedí el de Smith y me dieron ese”

Dancing Barefoot me atrapó a la primera. Me quedaba parada a un lado del tocadiscos para repetirla una y otra vez. Y ahí me quedé, en un loop constante con la princesa del punk.

Para ser honesta, nunca creí que mis ojos verían a la Smith. Quería oler, ver y tocar de dónde venía ella, qué la había impulsado a ser eso que fue, es y será. El pasado sábado me temblaba el amor de saber que la tendría a escasos metros de mi vista, de mis oídos, de mi olfato, de mi tacto. Por que sí, las canciones de Smith se huelen, se ven, se sienten y se pueden tocar.

Nunca le interesó competir con las ‘dancing queen’ de su época, ella no iba a a ser una Donna Summer, tampoco le interesaba ser una Joan Baez, o una Carol King que usaban vestidos bonitos, tocaban el piano y le cantaban al amor, o ser la niña linda del rock como Debbie Harry. Patti fue una mujer diferente a todas, una que no tuvo miedo de subirse a un escenario y retarse con un Johnny Rotten asumiendo riesgos en todos los niveles. Le bastaba con su voz y su guitarra.

Cantando y desafiando con la misma fuerza que un hombre lo hace, usando pantalones con tirantes, cabello desaliñado, ni una gota de maquillaje y una guitarra eléctrica colgando de su poesía, de sus letras, de su arte. ¿Una mujer podía hacer eso? ¿Tener una belleza andrógina, no usar tacones, no usar vestidos y aún así ser una de las mujeres más influyentes en el punk-rock de los 70? Sí, ella encabezó el movimiento punk newyorkino junto con los Talking Heads, Blondie, The Ramones y Television (entre tantos más) y que no tenía nada que ver con el punk que Inglaterra hacía.

Finales de la guerra de Vietnam, Nixon de presidente y ella debutando con “Horses”. Mujer vanguardista, pionera de un movimiento con una visión feminista sin caer en lo azotado. Poeta beat, activista, pintora, escritora. Ella es “La Princesa del Punk” la que al día de hoy sigue con esa crudeza de letras difíciles y agresivas y te lo grita a la cara.

La luna esplendorosa, con fondo de Anahuacalli y una Smith explosiva. Más de cinco mil personas entre veinte y setenta años. Todos estábamos por una sola razón, ver a una leyenda en vivo. Y así salió la señora, de sesenta y cinco años a dar una muestra de qué está hecho el rock, de cómo es pararse en un escenario y partirte a la mitad. Voz perfecta, sonido impecable y esas manos que hechizan cuando las mueve ligeramente, como si te estuviera hablando en un idioma que apenas estás conociendo y conectando con el público a otro nivel.

Dedicó canciones para los tres periodistas muertos, a Roberto Bolaño, a Frida y Diego, y a Adam Yauch miembro de The Beastie Boys. Transmitiendo en todas y cada una de sus canciones una fe inquebrantable y dejándonos ver a una Patti Smith que aún se sigue emocionando. Que aún no cree lo que es, lo que representa y significa. En varias ocasiones, se quedaba mirando al público con una sonrisa marcada donde no podía ocultar su incredulidad, su humildad, su agradecimiento y su amor hacia lo que hace y hacia lo que le dan de regreso.

Una Smith que se mueve por todo el escenario, que se sienta, que detiene una canción y la vuelve a repetir, que sube una pierna y levanta el puño, que da la espalda al público para darse un momento de intimidad con su banda, con ese estilo tan audaz y descarado como el de cualquier rockero y con esa delicadeza y aparente falta de ego. Por una hora y media nos hizo recordar la inocencia y energía de aquella época. Y ahí estuvimos más de cinco mil personas como testigos fantasmales de un pasado que fue mejor. Brincando y bailando con las emociones en la punta del ojo a punto de soltar una lágrima.

¿Cuánto tiempo pueden seguir siendo relevantes los músicos en el mundo del rock?

También me pregunto, durante cuánto tiempo la música seguirá siendo una fuerza cultural relevante como la que ha hecho Patti Smith. No lo sé, el tiempo nos dará a otro sucesor pero ella, sin duda, tiene el primer lugar.

A veces los errores resultan los mejores aciertos. Por una equivocación Patti llegó a mi vida para quedarse y fui una de las afortunadas que vio a una genia y se tropezó con ella. Una vez más, gracias, papá.


Artículo Publicado para el periódico Milenio.


La Mujer que corría con caballos: Patti Smith en México.

24 abril 2012




Uno de mis regalos de cumpleaños fue un tocadiscos marca Fisher Price portátil, tanto lo quería y lo cuidaba que un día lo lavé con agua y jabón y dejó de funcionar. Ya no podía tocar mi disco de Juice Newton, esa con la canción de “Queen of Hearts“, tampoco podía tocar a Lipps Inc. con FunkyTown o a Bonnie Pointer con su canción Heaven Must Have Sent You. Después tuve un walkman, una grabadora y fuimos progresando.

Hoy, afortunadamente ya no necesitamos una pluma Bic o un lápiz para desenredar y endredar de nuevo esa cinta que se tragaba la grabadora y que nos hacía llorar porque habíamos perdido toda nuestra música. La tecnología nos alcanzó a aquellos románticos a la antigua que declarabamos el amor en forma de plástico cuadrado y nos costaba doce pesos. Hoy, los sentimientos vuelan atraves de un mp3 con 128kbs. No hay forma de que se borren, o se pierdan, o se escuchen mal. Hoy, los recuerdos de alguien con una canción son literalmente imborrables.

Tener radio no era un lujo, era una necesidad, por lo menos en mi caso. Comprar cassettes para grabar, una más. Siempre había listo un cassette “virgen” dentro para agarrar la canción que te gustaba, todas ellas tenían cortes al principio y al final, o se metía la voz del locutor anunciando el nombre. Sin importar esas interrupciones y ruidos esos cassettes eran testigos de tu historia, me recordaban justo el momento en que escuché esas canciones por primera vez y aún lo sigo haciendo.

Ponle play.

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Uno de mis regalos de cumpleaños fue un tocadiscos marca Fisher Price portátil, tanto lo quería y lo cuidaba que un día lo lavé con agua y jabón y dejó de funcionar. Ya no podía tocar mi disco de Juice Newton, esa con la canción de “Queen of Hearts“, tampoco podía tocar a Lipps Inc. con FunkyTown o a Bonnie Pointer con su canción Heaven Must Have Sent You. Después tuve un walkman, una grabadora y fuimos progresando.

Hoy, afortunadamente ya no necesitamos una pluma Bic o un lápiz para desenredar y endredar de nuevo esa cinta que se tragaba la grabadora y que nos hacía llorar porque habíamos perdido toda nuestra música. La tecnología nos alcanzó a aquellos románticos a la antigua que declarabamos el amor en forma de plástico cuadrado y nos costaba doce pesos. Hoy, los sentimientos vuelan atraves de un mp3 con 128kbs. No hay forma de que se borren, o se pierdan, o se escuchen mal. Hoy, los recuerdos de alguien con una canción son literalmente imborrables.

Tener radio no era un lujo, era una necesidad, por lo menos en mi caso. Comprar cassettes para grabar, una más. Siempre había listo un cassette “virgen” dentro para agarrar la canción que te gustaba, todas ellas tenían cortes al principio y al final, o se metía la voz del locutor anunciando el nombre. Sin importar esas interrupciones y ruidos esos cassettes eran testigos de tu historia, me recordaban justo el momento en que escuché esas canciones por primera vez y aún lo sigo haciendo.

Empezó la hormona del amor y con ella, el azote, la felicidad, las lágrimas y los mix tapes. Como diría Robert Sheffield “cada mixtape tiene una historia, únelos y harás la historia de tu vida”. Toda mi música la tiene. Todas las canciones me recuerdan a un momento específico, a una persona, a un lugar, a un momento de mi vida. Cada uno va haciendo una cadena de sucesos que se traducen en notas musicales. Vida, historia, amor, desamor, encuentros, desencuentros, los podemos cantar.

Una vez mi padre se enojó tanto conmigo que me dejó de hablar casi por un año, mi orgullo y el suyo era tan grande que no nos permitía acercarnos. Un día, en un cassette le grabé una y otra vez “Hey, that’s no way to say goodbye” de Leonard Cohen y le escribí atrás “You know my love goes with you, as your love stays with me“. Al día siguente desayunamos sin tocar el tema. No sé si el se acuerda de esto, pero yo lo recuerdo como si fuera ayer.

Entre mis cassettes, hay uno donde sólo grabé “How Soon is Now?” de The Smiths, sólo tiene esa canción, la grababa cada que la escuchaba. A veces sigo haciendo lo mismo, sólo que ahora pico el icono del iTunes donde le pides que la reproduzca una y otra vez.

La música es mi órgano olfativo, visual, táctil que se conecta con mi memoria y con mi imaginación. Podrán irse, podré irme, cambiarse de ciudad, no volver a saber de mí, podremos enterrar lo peor de nuestro pasado pero la música que escuchamos juntos, no, esa se queda, vayamos a donde vayamos y siempre estará esa canción que nos alcanzará.

Lo que no puedo decir con letras ni con palabras lo digo con música, por eso la regalo, por eso la vivo y la respiro. Mi mejor y torpe manera de decirle a alguien que lo quiero o lo extraño es mandándole una canción o haciéndole un mix tape. Escoger canción por canción, es amor, también. Sé que cada que lo escuche, todo su cuerpo estará hecho de memorias. Por hoy, por ayer, por algún tiempo yo soy el mix tape de alguien, y ese alguien es mi mix tape. Nada es para siempre, al rato vendrá alguien más y tendremos nuevas canciones con nuevas historias. Pero la nuestra queda ahí, la que empezó con The White Stripes y sigue con The Airborne Toxic Event.

Pedirle a The Temper Trap que me regrese a ese lugar, a Blue October a ese momento, a The Cure que me regrese a esa noche, y a Cinderella a ese beso, aunque sea sólo para no olvidar que tengo una historia que contar.

Siempre habrá una razón para dar canciones y no olvidar el día en que nos sucedieron.

Hoy no hago cassettes, ya no tengo mi toca discos Fisher Price, ni mi grabadora Sonny pero el amor con que construyo una historia a base de Do(cumentar), Re(cuerdos) Mi(smos) que nos Fa(ltarán) Sol(amente) si dejamos que La Si(guiente) canción nos separe, es el mismo de cuando tenía catorce años. Incluso cuando ya no esté, ocasionalmente me acordaré de él y pensaré: “ésta canción te hubiera gustado”.

No te prometo serte fiel. No te prometo quererte toda la vida.
Pero, lo que sí le prometo es tener una canción que me recuerde a ti.

” And when I wake tommorow I’ll bet
that you and I will walk together again
cause I can tell that we’re going to be friends”

We’re Going To Be Friends – The White Stripes.

Artículo Publicado para VasQueVuelas.

Ponle Play.

02 marzo 2012




Hace poco tuve una conversación, mejor dicho me hicieron una pregunta y la conversación la tuve yo sola en mi cabeza cuando venía manejando de regreso. Me preguntaron: ¿quién ha sido el amor de tu vida? No supe qué contestar a lo que sólo atiné a decir: “nadie”.

Me parece que todos han tenido un amor de su vida y siento que yo me estoy perdiendo de algo importante, o será bastante cliché, no lo sé. Tal vez sólo sea esa carnívora insistencia de permanecer pegados a alguien que ya no está, y con esa sensación en la boca del estómago preguntándonos si nosotros también seremos el amor de la vida de alguien. Carnívora porque siempre que lo recordamos es comernos al otro un poco cada día, comernos el recuerdo, comernos el ‘se fue’, comernos el ‘ya no está’, comernos el ‘nunca pudimos’. Se me quedó la pregunta pegada al corazón y dejé que éste me contestara por sí solo. Nada, no había nadie adentro que llevara viviendo conmigo y con mis recuerdos más del tiempo que les he dado para sobrevivir las despedidas y seguir encontrando fantasías para estrenar.

No sé qué se siente tener a alguien a quien amaste mucho y que ahora sólo lo tengas en una fotografía, lejos de ti, viviendo una vida que no es contigo ni fue para ti. Supongo que a veces duele la memoria de esos buenos tiempos, supongo que a veces duele la consciencia por no haber sabido retenerlo, supongo que a veces lloras y extrañas. No es que yo no lo haya hecho, si pudiera contar las veces que he extrañado y llorado y la consciencia me ha dolido, necesitaría una caja para ir echando los momentos.

No sé qué es tener un “amor de la vida”, a todos los hombres que han estado conmigo (pocos o muchos) los he amado como a nadie parecido. Todos han sido el amor de mi vida en su justo momento y con su propia dimensión. No puedo estar con alguien y extrañar o pensar en otro, supongo que sería injusto. Me pesa la mano de sacar fotografías oxidadas por el aire, el polvo y la humedad y revisar rostros que mi memoria ya tenía olvidados. Me pesa la memoria de recordar nombres, tipo de boca, olores, sabores, momentos e infinidad de “te amos” dichos en otro tiempo, a otras personas que hoy ya no son las mismas a las que amé, ni yo tampoco.

A todos los he amado como mejor he podido y nuestro tiempo ya fue. Supongo que por eso nadie se me ha quedado en el corazón llamándolo “amor de mi vida”. Soy tan pretenciosa que al amar a alguien siempre lo hago por primera vez. Regreso a esos lugares con la memoria que me transporta a la sencilla y abrumadora sensación de saber que me importa y eso para mí es suficiente. Todo es por primera vez, otra vez.

Supongo que siempre habrá un persona sobre el resto del universo que te importe más que nadie, que quieras más que a nadie, que extrañes más que a nadie, pero yo solo conjugo el verbo extrañar e importar en tiempo presente. Qué envidia me dan todos aquellos que han tenido “un amor de la vida” uno solo, yo estoy bastante jodida, me ocupa más de uno. Todos han sido el amor de mi vida.

No, no me confundo, a todos los he amado, y me han hecho ser esta que hoy soy, para bien o para mal. Todos han sido el amor de mi vida cuando les ha tocado su turno, solo que yo elijo quedarme en el hoy y en el ahorita, no quiero un ayer y un ya fue. Me quiero quedar aquí, ahorita, extrañando, necesitando, pensando y amando al que tenga a mi lado, no al que ya se fue. O tal vez los que tengan un amor de la vida y los que lo sean para un otro son afortunados, o tal vez, sólo tal vez, es un milagro ser amados para siempre por alguien.

Carnívora insistencia de comernos al otro con recuerdos viejos. Carnívora mi insistencia de comerme al otro con recuerdos por estrenar.

La pregunta me sigue dando vueltas y no sé si lo que yo crea sea lo correcto, pero qué más da si lo que sobra siempre, es a quién amar.

Let’s be alone together.
Let’s see if we’re that strong.
Yeah, let’s do something crazy,
something absolutely wrong
while we’re waiting
for the miracle, for the miracle to come.

Waiting for the Miracle – Leonard Cohen


Artículo Publicado para VasQueVuelas.

Carnívora Insistencia.

17 febrero 2012


Hola, hija de puta:

Te escribo para decirte que te admiro mucho. Que me sorprende tu capacidad para alterar la realidad como se te plazca, es más, en este momento lo estás haciendo, ¿que cómo? así, escribiéndome. Admiro la forma tan sutil que tienes de manejar todo a tu conveniencia, de esconderte, de cubrirte.

Esas maneras que tienes de decirle a la gente que, según tú, amas que ya no, para después regresar a morderte los labios aparentando una victoria que ni siquiera es tuya, la perdiste, otra vez. Esa violencia para desprenderte de cosas que te importaban, esa arrogancia para mandar al diablo todo, claro, cuando a ti se te de la gana, no antes, no después.

No me digas lo que ya sé, dime algo diferente, o cuéntame una de vaqueros. Prepárate arrogante, vístete indecente, habla suciamente, para que se vayan de aquí. Prepárate para irte, otra vez. Sabes la manera en como no quedarte, conoces las trampas para esconderte.

Expónte siempre como un inválido emocional, diles que en este momento no puedes acercarte a ellos, que sólo estás de paso, levanta muros aunque no tengas de donde ni con qué. Habla de lo mucho que no quieres estár. Reitéralo las veces que sean necesarias para que ellos, los demás, se la crean. Tú no, sabes que tú no.

Quédate ahí, inmóvil, sin decir una palabra, aunque estas te atropellen por querer salir, no vivas, no hagas, no pongas, no dejes. ¿Para que tú? Que lo hagan los demás, para que entonces puedas tener a quien culpar. Todos los demás son los que no supieron entenderte, no aprendieron a manejarte, recuerda que tú eres perfecto.

Ya sé que lo que más te gusta, es sentarte en un bar o en un café a reírte de las desgracias de los demás, esos que andan enamorados, esos que andan con las ganas de vida que hasta les brillan los ojos, tú síguete riendo de ellos, tú no tienes nada por qué sufrir o por quién. Ponte el vestido rojo y sal a bailar. Deja que los demás vivan, tú ya estás retirado desde hace mucho. Eres un observador ajeno.

Cúbrete con la banalidad que te caracteriza, ríete cuando tengas ganas de llorar, sal cuando tengas ganas de quedarte, quédate cuando tengas ganas de salir, no hables cuando sea necesario, habla cuando no te lo pidan, desmádra todo, como siempre. Haz todo lo que no quieras hacer, para que tu vida sea más divertida y tengas todos los días que reprocharte algo, lo que sea. Aunque recuerda que la culpa es de los demás, esos infelices que no supieron ir a tu ritmo, que no cumplieron tus caprichos, que no cedieron 99 veces de 100.

Quédate con las ganas, recuerda que si las acumulas, al final las puedes cambiar por el regalo del arrepentimiento. No digas, no pidas, no vayan a pensar que los necesitas, recuerda que eres muy fuerte, pedir y decir es para los débiles. ¡Anda, eres omnipotente, a ti que nada te hace daño, a ti que nadie te importa, anda, se valiente y demuéstrales que los adultos no lloramos, que sólo se limpian las rodillas y se levantan!

Guárdate todo, no te expongas, para eso tienes las letras, para venir a decirles a ellas lo que necesitas, a los demás jamás. No vayan a pensar que los quieres. Seduce con tu indiferencia, diles que no importa, que nada de lo que ellos hagan o digan lo hace, imagina que es cierto, entonces recógete el cabello, ponte tus lentes obscuros y sigue caminando.

Quédate aquí, muy pegadita a mí, nunca se los digas de frente, no vayan a pensar que te importan. Sigue con esa memoria impecable, para recordar todo lo que no te gustaba, olvida lo bueno, sólo sirve para nada. Y ya se que no me escuchas por más fuerte que te hable, ya sé que no me lees porque no te gusta que hablen de ti.

Anda conciencia, hija de puta, no me desampares ni de noche ni de día.

Con cariño.

Yo

I’ll be watching over you
I’m gonna help you see it though
I’ll protect you in the night
I’m smiling next to you in silent lucidity.

Queensryche – Silent Lucidity


Texto publicado para Vas Que Vuelas

Hola, hija de puta.

29 enero 2012


Segunda edición podcast con @tattoo_hunter y mua. Libros, música, series, letras, rísas y lágrimas.

Parte 1.



Parte 2

PodcastLibros2012parte2 by nenamounstro

Recomendaciones Tatoo:
* Game of Thrones
* Broadway Express - Iván Ríos Gascón
* Life - Keith Richards
* Cabalgata en Duermevela - Edgar Omar Aviles


Recomendaciones Nena:
* La Mecánica del Corazón - Mathias Malzieu
* Tequila DF - Fabricio
* El deseo de ser Punk - Belén Gopegui
* Desayuno con John Lennon - Robert Hilbourn
* Con Cariño, tu hija
* Escritores Delicuentes - José Ovejero
* Honrarás a tu padre - Gay Talese


Música:
- AC/DC
- Johnny Cash
- The Ramones
- Tom Waits
- The Rolling Stones
- Givers
- My Morning Jacket

Podcast: letras, rock and roll y patines. 2012.

18 enero 2012


Llegamos a la casa de la playa. Nos abrió la puerta Santiago, un hombre alto, canoso, de ojos claros que ya le hablaba de tú a los casi sesenta años. Se nota que de joven era bastante guapo. Su cara no podía ocultar la pereza que le daba recibir, de nuevo, gente desconocida en la que ha sido su casa por muchos años. Miento, o él miente, es un poco de pereza combinada con una sonrisa. Él no es el dueño, es un tipo que pidió una segunda oportunidad a la vida y algo hizo bien que ahora vive solo, alejado de todo, en una playa.

Nos dio algunas indicaciones básicas y nos dio el recorrido de la casa. No tengo microondas, el refrigerador está vacío, no uso agua caliente así que no sé prender el boiler, no nado en la alberca por eso está vacía, no salgo a ningún lado salvo a nadar al mar en las mañanas y ocasionalmente al Oxxo de la esquina a comprar cigarros y ponerle crédito a mi teléfono, así que no es necesario que les de llaves, siempre estoy aquí. Esta recámara tiene un corto circuito y no tiene luz, no soy electricista y no he podido arreglarla. Este baño tiene la llave del agua caliente atorada, no soy plomero y no he podido arreglarla.

Cansados por el viaje, decidimos pedir pizza y cenar en la casa, ya habría tiempo para salir en los días siguientes. Santiago seguía nuestros pasos y se sentó en el comedor muy a sus anchas. Como lo dictan las reglas del buen proceder, invitamos a ese hombre hosco a compartir la cena con nosotros cuatro y le serví una rebanada en su plato. "Mira, ni sabía que las pizzas llegaban hasta acá, hace años que no como una". Se le notó el brillo en los ojos al tomar cuchillo y tenedor para cortar en pedazos grandes el triángulo relleno de queso con complementos encima. Cada quién y sus maneras de comer pizza.

El calor, la cena, el viaje, el sonido del mar a escasos metros de la casa parecería que era una clara invitación para subir a dormir como troncos. Sin embargo, a pesar del notable cansancio que delataban nuestros prolongados bostezos y ojos rojos, abrimos unas cervezas e hicimos una sobremesa que se prolongó hasta las cuatro de la mañana. Santiago nos tenía como niños cuando les leen un cuento de princesas y dragones.

Yo no soy de aquí, llegué hace pocos años, cuando la existencia decidió darme una segunda oportunidad. Llevo una buena vida, no me puedo quejar. Lo único que extraño es que aquí, en este pueblo, no tengo librerías. Mi único alcance con las letras está en un Sanborns o en la Comercial Mexicana y ya sabrás el tipo de libros que uno se encuentra, horribles. No hay museos. Soy un hombre que le gusta el arte. Mi mamá era francesa y mi papá español, se vinieron a México y tuvieron a sus hijos acá. Mi papá era decano en la universidad, lo fue hasta que se murió. Mi mamá tenía un doctorado en Filosofía y Letras, los dos eran alpinistas. Mi infancia consistió en hablar desde libros y autores hasta del Iztaccíhuatl y el Popocatépetl.

Lo de los libros era cierto, sobre la mesa de la cocina había uno llamado "Miss Narco" y el otro era "El Código Da Vinci". También había un ajedrez tamaño miniatura y unos Pall Mall rojos.

Tengo dos carreras, estudié odontología e historia. Las dos al mismo tiempo. Tuve hasta dos consultorios donde ganaba muy bien. Me casé, tuve dos hijos, un varón y una mujercita. Hace mucho que no los veo. Mi esposa era directora de un colegio de señoritas muy adineradas, por allá por las Lomas. Entré como maestro de Historia. Me gustaba dar clases. Un día, todo cambió. Dejé todo.

Abandoné a mi familia, cerré los consultorios, dejé de dar clases. Me deprimí tanto que mi única meta era llegar vivo al casamiento de mi hijo, se lo debía. Imagínate qué tan bajo caí. Y no fue por alcohol, ni por mujeres, ni por tranza, ni por drogas. Simplemente un día mi vida ya no tuvo sentido. Pensé que me iba a morir, en efecto, me quería morir pero nunca fui tan valiente para darme un tiro.

Me ofrecieron venirme acá, a cuidar la casa, ¿qué más podía hacer? Ya no tenía nada, no quería nada, lo hice para no morirme y darles otra pena a mis hijos. Acá no tengo a nadie a quién darle cuentas, vivo a mi ritmo. Si quiero como, si no, no. Mi sueño es aletargado, duermo las horas que quiera y cuando quiera. Tengo el mar, que es gratis. Leo mucho. Todas las noches me subo a fumar un cigarro a la azotea y veo el cielo, juego con las constelaciones. Me compré un caballete y pinturas, ahora soy pintor. Escribo de vez en cuando. Conozco a la gente del pueblo, ya me saludan. Al principio me daba miedo estar aquí, es peligroso.

Un día vi un convoy de camionetas estacionadas afuera de la casa, ellos me vieron que los vi, los saludé. ¿Qué otra cosa podía hacer? ¿Tratar de esconderme? Otro día salí en la madrugada por cigarros y escuché gritos, alumbré con la lampara de mano que llevaba y vi a un tipo encima de otro. Al día siguiente me enteré que lo estaba matando. Yo lo vi a los ojos, al agresor. Él me vio y regresó dos días después. Nos encontramos en la calle. Me hice estatua y le sostuve la mirada. Terminó por irse y yo por correr al baño.

Yo al amor de verdad ya no le hago caso, es más fácil enamorarme de una y de otra a distancia, por eso vivo en la playa. Aquí me enamoro diario de cualquier jovencita que me preste su cuerpo para fantasear con el durante el día. Mi vida sigue segura, requiero de un montón de fantasía para llevar mi rutina diaria, a la par de una mujer a la cual sólo le impongo un cuerpo, una cara y una presencia cuando yo quiera. Nada de realidades, me estorban.

También tengo algunas amigas por internet, a todas las quiero, a todas las consiento, a todas les digo que las amo y que pronto nos vamos a ver. No las mantengo con dinero, las mantengo con promesas que de ante mano sé, que jamás las podré cumplir. No me juzgues, me pide. Sé que esto puede sonar cruel, pero te aseguro que no lo es. Vivir en el imaginario colectivo es más seguro para mi cobardía. No tengo nada que ofrecerles, ni siquiera amor, aunque a diario les hable de eso. Amo a distancia. Ellas me esperan cada que tengo ganas de sentir eso que ya no me atrevo a tener en la vida real. Tengo a mi esposa, no aquí. Hace mucho que no la veo, pero logré no divorciarme. Me perdonó y ahora nos llevamos muy bien. Mi mejor época con ella es esta, mandarnos mails.

No creas, a veces me duermo con cargo de conciencia, porque sé que ellas esperan que un día les cumpla todo lo que con palabras les digo. No me aprovecho de su inocencia, te lo juro, me aprovecho de mí mismo. Me juego sucio a mí mismo. Hubo una de la cual sí creí estar enamorado. Estuve a punto de tener todo con ella. Me acobardé, me di miedo. Se me salió de las manos el juego. Y me retracté porque nada de lo que yo le había dicho era cierto. No soy dueño de esta casa, no vivo holgado de dinero, no tengo un Mercedes Benz. Las palabras de amor que le decía, las copiaba de alguna canción. A ella le ponía más atención, pero había dos o tres más. Lo sé, pensarás que soy un hijo de puta. Lo soy, pero no pude. No pude decirle que no soy todo lo que ella pensó pero, sí la quería.

Hoy, me basta ir a la playa, tirarme un rato por ahí, caminar un largo tramo para poder observar al objeto de mi deseo por unos minutos. Mucha mujer muy bonita con poca ropa. El paraíso para los cobardes como yo. Sé cómo seducir a una mujer, en especial a las jovencitas. Les hago la plática, las halago y en cinco minutos las tengo comiendo de mi mano. Con algunas tengo de todo, con otras sólo una plática. Sexo banal, vació sin amor, pero bueno. Como buen animal de instintos, cuando necesito desfogarme, también me voy al putero de aquí del pueblo.

A los solitarios como yo, no nos motiva el futuro y menos con una mujer real. Por eso me entrego a la banalidad de una fantasía, pero sé bien que mi vida ya tiene un curso y por nadie la cambio. Cuando me entretengo con alguna chiquilla por internet, tengo la seguridad de que no va a haber consecuencias. Es más fácil vencer por una computadora que cara a cara. Cuando me aburren un poco, les invento que tengo que salir de viaje y me les pierdo por tres días o hasta un mes. Todo lo invento, nada es real. Por eso vivo aquí, donde puedo dormir tarde, ver a mujeres en poca ropa, comer sin horario y entregarme a la pornografía sin límite. Te aseguro que ellas son más felices que yo, porque ellas sí saben entregarse, yo no. Ellas me llevan ventaja, son felices creyendo que las amo y que son únicas para mí, ellas tienen una familia, amigos, trabajo, aman. Yo no. Casi no puedo vivir conmigo mismo, mucho menos con otra persona.

Aquí nadie me espera para servirme la comida. Llego y estoy solo. No tengo amigos, estoy solo. Aquí no tengo una mujer que me pida que la proteja con una abrazo cuando hay un huracán. No hay nadie que se tire conmigo en la terraza a ver caer el sol y hablar de trivialidades. No hay nadie que se enoje conmigo porque no tiré la basura. Ya sabes, clichés. Solo soy yo, conmigo. A veces extraño mucho la compañía femenina. Pero soy un desastre y a nadie le gustaría involucrarse en un accidente ya hecho, solo para llegar a limpiar la sangre. A veces tienes que lastimar a otros para sanarte a ti mismo. Se ríe sólo como los pobres desgraciados lo harían cuando se dan cuenta que por muchas trampas que se pongan, nunca serán hombres de nuevo. Todo esto son excusas para no tener nada, porque no quieren tener nada.

Su voz era tan triste que por momentos, dejaba de prestarle atención, era tan extraño para mí escuchar esa confesión no pedida, que no quería dejarme involucrar por esa historia.
Me hice a un lado, no pregunté nada, y no quería compadecerlo. Si tiene esta vida, es porque él la eligió; como él lo dijo al principio de su relato.

Supongo que estaba ansioso por justificar su arrepentimiento con alguien que no merecía saber nada de él y que al final terminó hasta escribiendo de eso. Es la arena, el mar, el calor que no le alcanza para repartir su tristeza y su soledad.

Me dio la impresión que es un hombre que apenas puede levantarse por sí mismo, pero dije que no quiero compadecerlo. Hay una parte de mí que lo admira, que lo respeta por tomar esa decisión. La decisión de vivir en el abandono total, a pesar de que le falta nada. Tiene dinero, tiene educación, vive cómodamente, hace lo que le place. Se enamora todos los días de una mujer que vea en la playa en diminuto bikini, conserva a otra a distancia, una que le dé el amor que él no puede tener en la vida real. Aunque sea sólo imaginario. Con eso, a él le basta y cuando le sobra, se busca a otra nueva novia a la cual enamorará como si fuera la primera vez.

Pasaron los tres días de mi estancia en la playa y casi no tuve contacto con él, apenas lo veía en la cocina haciendo café, sentado en su computadora, regresando de caminar de la playa. Me hacía preguntas, pero yo prefería contestar con monosílabos. Me hacía la dormida o la que estaba leyendo para evitar el contacto con él. Me producía cierto rechazo. Me hacía sentir incómoda.

Terminamos la estancia en la casa de la playa y me despedí de él. Tomó mi mano derecha entre las dos suyas y muy bajito me dijo "gracias por servirme esa rebanada de pizza en mi plato, hacía muchos años que nadie me atendía". Lo que para mí es un acto común y corriente, para él fue un acto de amor, atención y cuidado. Algo que todos deberíamos de tener.

Por momentos me enojé con ese extraño. Me enojé por el valor que tiene de retar a la gente que lo quiere para que lo abandonen. Así como yo, así como tú. Sólo que él lo hace con consciencia. Tú y yo, por reflejo. Tú y yo somos más animales que él. Él piensa en eso, nosotros no.

Lo odié un poquito por el valor de renunciar a todo y volverte otro. Irte lejos, vivir por decisión propia una vida de ermitaño. Inventarse todos los días la manera de pasar el día. Y al final, la compasión me ganó. Ver a alguien abandonado hasta la agonía de esa manera me provoca tristeza. Estoy segura que a todos los que leen esto, así como a mí, nos gustaría un día mandar a la mierda todo y a todos.

Santiago no busca que nadie lo salve. Se sabe tan peligroso, que él se salva a si mismo todos los días.

He's a real nowhere man,
Sitting in his Nowhere Land,
Making all his nowhere plans
for nobody.
He's as blind as he can be,
Just sees what he wants to see,
Nowhere Man,the world is at your command!

Nowhereman - The Beatles.

El Equilibrista.

02 enero 2012




Como costumbre para no olvidarme yo, al final del año hago un resumen con estrellas de los libros que he leído.

(*) No valen la pena
(**) Si no tienes nada mejor que leer
(***) Buenos
(****) Muy Buenos
(*****) Debes leerlos.


Acá actualizo la lista:

2012

- Juliet, naked - Nick Hornby *****
- Con amor, tu hija - Jorge A. Gudiño ****
- Escritores Delincuentes - José Ovejero ***
- Love is a Mixtape - Robert Sheffield *****
- Las Muertas - Jorge Ibargüengoitia *****
- Siempre Tuyo - Daniel Glattauer ***
- Nocturno Hindú - Antonio Tabucci *****
- Noveccento - Alejandro Baricco ****
- Just Kids - Patti Smith ****
- El Amor Dura Tres Años - Frédéric Beigbeder *****
- Antología de la Crónica Latina - Darío Jaramillo ****
- Las Ventajas de Ser Invisible - Stephen Chobsky *
- El Desbarrancadero - Fernando Vallejo ****
- Momo - Michael Ende *****
- The Art of Raicing in the Rain - Garth Stein *****
- Romance del duende que me escribe...- Hernán Rivera **
- La Historia Interminable - Michael Ende *****

2011

- Desayuno con John Lennon - Robert Hilburn *****
- Helena de Troya - Margaret George ****
- Rosario Tijeras - Jorge Franco Ramos *****
- El síndrom de Ulises -Santiago Gamboa *****
- Contra el viento del norte - Daniel Glautter ****
- Deseo de ser punk - Belén Gopegui *****
- Los enamoramientos - Javier Marías *****
- Desayuno en Tiffany's - Truman Capote ***
- Con la tinta de un Kahlua - Mauricio Alvarado ***
- Amores Adúlteros - Beatriz Rivas **
- La alargada sombra del amor - Mathias Malzieu ***
- La séptima óla - Daniel Glattauer *****
- La Mecánica del Corazón - Mathias Malzieu *****
- Luz de luciérnagas - Edson Lechuga **
- Tequila DF - Fabricio Mejía Madríd ***
- Balada de las noches bravas - Jesús Ferro ***
- Puedo Explicarlo Todo - Xavier Velazco *
- Lo que queda de nosotros - Michael Kimbal **
2010


- Hotel DF - Guillermo Fadanelli ***
- Stranger than Fiction - Chuck Palahniuk ***
- Paris La Nuit - Valérie Tasso *
- La Mujer Rota - Simone de Beauvoir ***
- La Amaba - Anna Gavalda ***
- Todas mis vidas posibles - Beatriz Rivas *
- Todo lo que Podríamos Haber Sido - Albert Espinoza ***
- El Cojo y El Loco - Jaime Baily ***
- Nunca Olvides que te Quiero - Delphine Bertholon ****
- Luz Estéril -Iván Ríos Gascón *****
- The Buddha of Suburbia - Hanif Kureishi *****
- UnGrito de Amor -Kyoichi Katayama **
- Lodo - Guillermo Fadanell *****
- Seda - Alessandro Baricco ***
- Diaro Amorso (Incesto) - Anäis Nin ***
- Snuff - Chuk Palahniuk *****
- La hija del sepulturero - Joyce Carlo Oates *****
- El cuento número trece - Diane Setterfield *****
- Wicked - Gregory Maguire *****
- La Carretera- Cormac McCarthy *****
- Noctura -Guillermo del Toro ***
- Pizzeria Kamikaze -Etgar Keret *
- Todo cuanto amè- Siri Hustvedt **
- Nunca me abandones- Kazuo Ishiguro **
- La Voluntad y la fortuna - Carlos Fuentes *

2009

- Los Hombres que no amaban a las mujeres- Stieg Larsson *
- La catedral del mar - Idelfonso Falcones *
- El canalla sentimental - Jaime Bayly *****
- La ultima hora del ultimo dia- Jordi Soler *****
- Man in the dark - Paul Auster **
- After Dark - Hauruki Murakami ***
- Acido Sulfurico - Amelie Nothomb ***
- La elegancia del erizo - Muriel Barbery ****
- Ensayo sobre la ceguera- Jose Saramago **
- Heavier than Heaven ( A Biography of Kurt Kobain)- Charles R. Cross *
- Diario intimo de un guacarroquer - Armando Vega Gil *****
- Breaking Dawn - Stephanie Meyer **
- El corazon helado - Almudena Grandes *****
- Por si no te vuelvo a ver - Laura Martinez Belli *
- Hoy caviar,mañana sardinas - Carmen Posadas ***
- Una novela real- Minae Mizumura *
- Bella y obscura- Rosa Montero *
- Madre mia que estas en los infiernos-Carmen Jimenez **
- Psicomagia - Alejandro Jodorowsky *
- Literatura y otros cuentos - Martin Rejtman **
- Naked Lunch - William S. Burroughs ***
- Capitan de las sardinas - Marnuel Manzano *
- Los atormentados - John Connolly ***
- Lovecraftiana- David Monroy Gomez ***
- Mil soles esplendidos - Khaled Hosseini ***
- Kitchen - Banana Yoshimoto ***
- Mi amado Mr.B - Luis Corbacho *
- Flores en el atico - V.C Andrews ****
- Justos por pecadores - Fernando Quiroz **
- The Devil Wears Prada - Lauren Weisberger ***
- Salmonella Men on Planet Porno - Yasutaka Tsursui **

2008

- Pasion India - Javier Moro ( España) ****
- No me alcanzara la vida - Celia del Palacio **
- El niño con el pijama de rayas- John Boyne ****
- Oscar Wilde and a death of no importance- Gyles Brandreth**
- El Castillo de Cristal - Jannette Walls *****
- Rabia - Jaime Meza *
- Amsterdam - Ian McEwan *
- El juego del Angel- Carlos Ruiz Zafon ***
- Frankenstein - Mary Shelley ****
- El libro de los amores ridiculos - Milan Kundera **
- Mil cretinos - Quim Monzó **
- Pajaritos- Anais Nin **
- Luna Park -Bret Easton Ellis ***
- La otra bolena- Phillipa Gregory *****
- La Ladrona de Libros- Markus Zusak *****
- Pulp - Charles Bukowski **
- Las Piadosas - Federico Andahazi *****
- The kite runner - Khaled Hosseini *****
- La Llorona -Marcela Serrano *
- De chica queria ser puta -Elena Sevilla *
- El idiota - Fedor Dostoyevski **
- El huesped - Guadalupe Nettel **
- Agua para elfantes - Sara Gruen ****
- Nada - Carmen Laforet *****
- El mundo- Juan Millas *
- Killing yourself to live - Chuck Klusterman ****
- Tu aliento- Melissa P *
- El olvido que seremos - Hector Abad Faciolince *
- Lo bello y lo triste - Yasunari Kawabata **
- La Insoportable levedad del ser - Milan Kundera ***
- Hasta que te encuentre - John Irving *****

La lista personal 2012.

01 enero 2012


“Hacer algo mal cuando sabes hacerlo bien,
sólo para divertir,
tiene doble mérito.”
Charles Chaplin


No cabe duda que el mundo de las artes siempre estará regido por columnas vertebrales, personajes que dictan tendencias, que marcan pautas, que son un antes y un después. ¿Pero quién escribe realmente la historia, los que la crean o los que la repiten?


En varias ocasiones hemos visto cómo hay canciones que trascienden más allá de espacios, tiempos y generaciones. Las vemos covereadas por muchos, en comerciales, en series de televisión, en videojuegos e incluso algunos hasta se han atrevido a traducir infamemente la letra y las hemos escuchado en español.

Fue en un viaje por carretera cuando por primera vez conocí a los Leningrad Cowboys. No sé quién me los presentó ni por qué llegaron a mi iPod. Recuerdo que el cover que más me cautivó fue “My Heart Will Go On” (Celine Dione) tocada únicamente con acordeón y ellos cantando con su mal inglés. La versión es tan brillante, hilarante y tan mala que es buena.

La historia de los LC no empieza de manera musical, ellos fueron una banda creada de manera ficticia por el director de cine Aki Kaurismäki para la película Leningrad Cowboys Go America, y posteriormente salieron en otra llamada Leningrad Cowboys meet Moses, dos películas fundamentales si gustan del cine de culto —lo que me hace recordar a otra banda ficticia creada por Tom Hanks para That Thing You Do!— Jugaron con el destino y siguieron con la sátira, con la mofa, con los personajes creados por el director y empezaron a hacer música de verdad, aunque ellos mismos se nombraron “la peor banda de rock and roll de todos los tiempos” (nada más falso).

Vestidos de manera ridícula y adulterada, los once Cowboys y las dos Leningrad Ladies salen con flecos altos ridiculizando el peinado de Elvis Presley, lentes oscuros, zapatos métricamente estilizados; a veces vestidos como The Kinks, a veces de militares y a veces con trajes típicos de su país (Finlandia). Van mas allá de lo que a primera vista podría considerarse ofensivo para algunos grandes creyentes de la música que no dejarán de pensar que son un “chiste” y unos payasos disfrazados. A juzgar por su aspecto, para muchos su credibilidad como músicos estaría en duda.

Se les podría tachar de ventajeros por colgarse de canciones exitosas, y hacerse famosos gracias a sus extraordinarios covers de The Beatles, Led Zeppelin, Tom Jones, Lynyrd Skynyrd, Thin Lizzy, Metallica, AC/DC, Duran Duran, The Rolling Stones, Creedence Clearwater, Bob Dylan, David Lee Roth, The Turtles y hasta polcas rusas. No por nada son una de las bandas más iconográficas y de culto, junto con The Blues Brothers y Spinal Tap, que tocan el rock más atípico, estrambótico y heterodoxo de la historia. Y sí... son exitosos y adorados.

Su música está fundamentada en las raíces de la polca rusa y finlandesa, mezclando balalaikas, tambores africanos, tubas, trompetas, armónica, guitarras y bajos. Han tocado en la plaza principal de Helsinkin con el Red Russian Army Choir y con orquestas de música clásica. Después de 11 años presentan material inédito, canciones originales en su Buena Vodka Social Club! Never Drink Alone!, lleno de influencias y sabores de todos los géneros, mezclados como sólo ellos sabrían hacerlo. Todo esto hace que cada una de esas canciones sea una pequeña obra de arte.

El éxito no se le presta a nadie, ellos han inventado una nueva manera de hacer música, de vivirla, de interpretarla y de tocarla. Ver el Leningrad Cowboys Balalaika Show (DVD) y Happy Together (DVD) te llena todos los sentidos, te abotarga lo visual, te abruma lo auditivo. La combinación de ese humor absurdo mostrando el lado patético, sumiso y grandioso que tiene la música los hacen brillantes.

Efectivamente les podremos llamar antihéroes, porque si bien ellos salieron de la nada, se reinventaron, y la historia la escriben los que ganan. Así que, Leningrad Cowboys: thank you very meny por su música.

Magali Torres



Los vaqueros de Leningrado y su paraíso zombi